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lunes, 27 de febrero de 2012

¿Quién dijo tarde? Pequeña historia de debuts impuntuales

Mercedes, HRT, Marussia, o los ahora fugados Lotus han empezado esta temporada con un pie… retrasado, pero ello no conlleva automáticamente ir tarde. Esto le ocurrió a Red Bull hace dos años y acabaron ganando. Hay otros ejemplos de recuperación milagrosa a pesar de lo tardío de su labor por parte de varios equipos.

Ayer se presentó, por fin, el nuevo Mercedes W03. El retraso ha mosqueado a medio paddock, y no pocos creían (y siguen creyendo) que el equipo de Ross Brawn guarda un as en la manga que han querido ocultar el mayor tiempo posible. Pero a lo largo de la historia encontramos casos de retrasos mucho más prolongados, y también todo lo contrario: monoplaza que saltaron a la pista la temporada anterior a la de su presentación. Y es que en la Fórmula 1 todo es cuestión de tiempo.
LOTUS LLEGA TARDE... ¡PERO ARRASA!
Fueron los genios Colin Chapman y Maurice Philippe quienes dieron vida al Lotus 49. Con la idea de integrar el motor como parte propia de la estructura del monoplaza, el Lotus 49 tuvo un debut algo retrasado: corrió su primera carrera el 4 de junio de 1967 en Zandvoort, Holanda, tercer gran premio de esa temporada. Pero eso no impidió que los rivales se quedaran a cuadro: Jim Clark se impuso estrenando de la mejora manera posible el revolucionario monoplaza, cuya estructura de chasis se ha usado hasta nuestros días.



Lotus ha sido un equipo experto en crear joyas sobre ruedas, y otro ejemplo fue el Lotus 72. Colin Chapman, el Adrian Newey de los 60 y 70, no paraba de imaginar nuevos conceptos que aplicaba a sus monoplazas. Los pocos conocimientos aerodinámicos de la época le permitieron crear un perfil en forma de cuña para aprovechar la fuerza del viento, una fuerza casi desconocida y muy desaprovechada en aquellos días para crear agarre sobre la pista.
El 72C desarrolló los que podríamos denominar como los primeros pontones laterales de la historia, al trasladar el radiador tradicional frontal a ambos lados del habitáculo. Y aunque su desarrollo se inició a finales de los años 60, no fue hasta el Gran Premio de España de 1970, en el Jarama, cuando debutó, en la que era la segunda prueba de la temporada. Pero no tuvieron mucha suerte sus pilotos: Jochen Rindt y Jhon Miles abandonaron.
No fue hasta tres carreras más tarde cuando lograron ganar una carrera: el Gran Premio de Alemania. Desde entonces, en setenta y cinco carreras disputadas el Lotus 72 consiguió veinte victorias, lo que confirmó que llegar tarde no siempre equivale a llegar el último.

FERRARI 312T, UN DEBUT ANTICIPADO
Iniciar una temporada con un monoplaza y cambiarlo cuando ésta ya estaba empezada era práctica habitual el siglo pasado. Entre los años 60 y 70 Ferrari lo practicó con sus monoplazas de vez en cuando, como con el 312T, cuyas versiones (T1, T2 y T3) fueron debutando a lo largo de las temporadas, pero ninguna desde la primera carrera.



El 312T debutó en la tercera carrera de la temporada de 1975; el T2, en la cuarta de 1976 (España); el T3 y el T4, en la tercera de 1978 y 1979, respectivamente, ambos en Kyalami; sólo el T5 debutó en la primera carrera del año, el Gran Premio de Argentina de 1980. Todo lo contrario ocurrió ese mismo año, a finales de la temporada: el Ferrari 126C saltaba a la pista con la idea de sustituir al exitoso pero ya obsoleto 312T… y lo hizo en la temporada previa a su debut, que iba a ser 1981. Efectivamente, el 126C se probó durante el Gran Premio de Italia de 1980, demostrando que era más rápido que su antecesor, el entonces aún vigente 312T5.


EL MP4-18, UN MCLAREN NONATOMás extraño y reciente es el caso del McLaren MP4-18, auténtica pieza de coleccionista por el pequeño detalle de que nunca disputó una carrera: ideado para competir en 2003 contra los entonces invencibles Ferrari, el MP4-18 nacía de las mentes de Adrian Newey, Mike Coughlan y Neil Oatley para sustituir al MP4-17 de la anterior temporada, que plantó cara al F2002 de Maranello sin éxito.
El contraataque de McLaren era un bólido que cambiaba totalmente el enfoque de McLaren sobre su predecesor. Pese a la enorme expectación mediática y a la cuantiosa inversión de McLaren en su flamante bólido, nada fue bien desde los primeros kilómetros de pruebas, y el equipo se vio obligado a abandonar el proyecto y retomar el coche del año pasado, al que rebautizaron como MP4-17D tras retocarlo y actualizarlo. Accidentes, problemas con las homologaciones de seguridad de la FIA, un precario sistema de refrigeración del motor, rendimientos ínfimos a los esperados…

El MP4-18 estuvo marcado por los infortunios durante la pretemporada de 2003. McLaren dio pocas explicaciones, ocultó mucha información y se olvidó del tema. Pero el MP4-18 no fue desmontado ni tirado a la basura: es el chasis que hoy sirve a los pilotos para entrenarse en el simulador de Woking.

PERDER EL TREN CON EL BILLETE COMPRADOPero la de hoy es una Fórmula 1 diferente. Antes se podía retrasar o adelantar el proyecto de un monoplaza, abandonarlo o retomarlo, con más o menos facilidad, gracias a las múltiples posibilidades para probarlo sobre la pista. Pero la actual prohibición de entrenamientos fuera de la temporada y la extrema limitación dentro de ella, hace que los equipos necesiten cada día de pruebas autorizado para sacar a pista sus nuevos bólidos, sus actualizaciones, sus inventos… para exprimirlos y comprobar su efectividad.
Quedarse en la fábrica cuando los demás ya están sobre la pista puede costar muy caro si lo que estamos montando es un error; no habrá vuelta atrás y los días se acaban más rápido de lo deseado. Mercedes y HRT deben tener las ideas muy claras para no perder el tren de la pretemporada, sobre todo cuando la pretemporada dura tan poco y está tan próxima al inicio de la propia competición.


Fuente: caranddriverthef1.com

miércoles, 8 de febrero de 2012

Los F1 más feos de la Historia


La Fórmula 1 es innovación tecnológica y lo que ello implica, es decir, correr riesgos. Los ingenieros del Gran Circo siempre han buscado en el límite del reglamento para encontrar el resquicio que los permitieran plantear una solución que los diera ventaja sobre el resto. Unas veces lo lograron: efecto suelo, turbo, doble difusor, etc., pero en otras el tiro les salió por la culata. Crearon engendros que no dieron resultado.
En Italia, país del diseño por exceletencia, y en casi todo el mundo, ya han bautizado al nuevo Ferrari como un coche feo. Todo por un escalón en su alerón delantero -también lo lleva el Force India-. La Gazzetta dello Sport llegó a titular en su portada: "Un morro feo". Sin embargo, si eso es estéticamente poco vistoso, otros inventos son casi un insulto a la vista.
Muchas escuadras pequeñas quisieron dar la sorpresa con algún atrevimiento visual que contrarrestara el menor presupuesto. Tyrrell se dio cuenta de que, aunque parezca increíble, en el reglamento no se decía que los monoplazas deben tener cuatro ruedas. Puso seis. Scheckter le dio un triunfo, pero no el título. Duró un año. Se cambiaron las reglas.
Entre los menos agraciados está el Brabham de 1968, cuando la aerodinámica empezó a ser fruto de investigación. Dos alas a modo de planeador de la Primera Guerra Mundial. Los setenta trajeron más ideas gloriosas como poner una chimenea altísima, que era de todo menos aerodinámica. Como al que se le ocurrió poner el espejo retrovisor justo enfrente del piloto... entorpeciéndole la visión frontal. 
Los ochenta fueron una época de experimentos con los alerones. Primero pongo unos cuadrados y muy voluminosos, tanto que en Italia los llamaron quitanieves. Luego, no pongo nada y afilo los coches. Todo a cuenta del agarre a la pista y la prohibición del efecto suelo.
En los noventa siguió esta tendencia a las variaciones con las alas. Así, alguien en McLaren pensó que poniendo dos en la parte trasera se mejoraría en la resistencia contra el viento. No tuvieron nada que hacer frente a Schumacher y su Benetton, que también fue controvertido a nivel mecánico, pero por su carga de combustible.
Todo ello propició que el reglamento fuera cada vez más restrictivo. Se acabaron los elementos móviles. Así, el último coche catalogado como feo fue el Williams-BMW con el morro de morsa. No triunfó porque Ferrari estaba en su época dorada con Schumi, pero sí hizo podios. Ahora, primero Brawn y luego Newey innovaron con algo tan poco visual como los difusores. La aerodinámica aún manda.
El March de 1971 tenía un alerón delantero a lo surf. Con todo, Peterson fue subcampeón.
March "Tabla de Surf" 1971
En 1968, Brabham innovó con la aerodinámica y un doble ala. Rindt, dos ‘poles’ y dos podios.
Brabham "Avion Antiguo"
El invento, de 1980, le salió mal a Lotus. Su V sin ala delante trajo un segundo a De Angelis.
Lotus "En V"
También de 1980. Un Shadow con picos. No logró ni clasificarse para muchas carreras.
Shadow "Sombra Picuda"
El más alto de la F1. La chimenea del Ligier de 1976 no evitó una ‘pole’ y tres podios de Laffite.
Ligier "Chimenea"
Tecno duró dos años. En 1973, con un coche con alas cuadradas, Amon logró su único punto en la historia siendo sexto en Spa.
Tecno "Alerones Cuadrados"
En 1972, Eiffeland le puso un espejo retrovisor en medio a Stommelen. No fue capaz de puntuar. La escudería duró poco en la F1.
Eifelland "Retrovisor"
El alerón de morsa de Williams-BMW de 2004 no fue rival para ‘Schumi’ y Ferrari. Con todo, Montoya y Ralf hicieron varios podios.
Williams "Morro de Morsa"
Es 1979, pero parece de los cincuenta. Gordo y redondo. Así era el Arrows. Hizo cinco puntos.
Arrows "Gordo"
Estirado, con muchas salidas de aires laterales. Palmer y Rothengatter ni puntuaron.
Zakspeed "Alargado"
Ferrari estaba perdido y revolucionó todo. Llegó Schumacher, pero a los ingenieros se les ocurrió poner unos alerones bajísimo. Williams, con el diseño de Newey, arrasó con Hill y Villeneuve. Michael fue tercero.
Ferrari "Sin Alerones"
1995. En Woking se les ocurre poner dos alas detrás. Ridículo frente a Benetton y Schumacher.
Mclaren "Doble Ala"
Engendro plano de Ferrari en 1980. Bautizado como ‘el quitanieves’. Sólo sumó ocho puntos.
Ferrari "Quitanieves"
Un caso único. Tyrrell, en 1976, puso un coche con seis ruedas. Acabó tercero y cuarto del Mundial y hasta ganó una cita en Suecia.
Tyrrell "6 Ruedas"
Tecnología ‘punta’ para el McLaren de 1979. Acabó a 100 puntos de Ferrari.
Mclaren "En Punta"
En 1975, anticipó la chimenea del Ligier. Más inclinada. Hunt ganó una prueba y fue cuarto.
Hesketh "Chimenea"
De 1983. Escalones atrás y ala delantera partida para las salidas de aire. Otro fracaso.
Toleman "Escalonado"

Fuente: marca.com