lunes, 26 de marzo de 2012

Fernando Alonso vence bajo la lluvia en una carrera épica


Fernando Alonso levanta la copa de ganador del Gran Premio de Malasia.Grandiosa y monumental victoria de Fernando Alonso (Ferrari) en el Gran Premio de Malasia, perfecta de principio a fin, que coloca al español como nuevo e inesperado líder del Mundial tras una carrera caótica, que tuvo una detención por bandera roja, lluvia, diluvio y final en seco.
Una carrera para veteranos y para superdotados que se anotó Fernando pilotando de manera imperial y apoyado en un equipo que no falló una sola estrategia e hizo los cambios adecuados en los momentos precisos. Se trata de su victoria número 28, lo que deshace el empate con otro mito como Jackie Stewart y le deja como el quinto mejor de todos los tiempos sólo superado por Schumacher, Prost, Senna y Mansell, éste último con 31.
Alonso cimentó su tercer triunfo en Sepang (tras hacerlo antes con Renault en 2005 y con McLaren en 2007) de nuevo con una salida excelente en la que recuperó dos posiciones, favorecido también por el contacto inicial entre Schumacher y Grosjean. La carrera era en agua, pero intermitente, y los pilotos salieron con neumáticos intermedios, con Hamilton primero aguantando las embestidas de Jenson Button. Sólo duró nueve vueltas este primer compás de carrera, ya que la lluvia empezó a arreciar y dirección de carrera sacó la bandera roja. Justo antes tanto Massa como Button y el propio Fernando ya habían hecho su primera parada para cambiar a extremos, al igual que Checo Pérez, el otro héroe de la jornada, que se colocó tercero con éste movimiento (entró en la vuelta 2) y ya no abandonó esta plaza, sino que la mejoró, toda la carrera.
Media hora después se reanudó la carrera tras el coche de seguridad con Hamilton primero seguido por Button, Pérez, Webber y Alonso. Todos ellos calzados con gomas extremas, el punto culminante sería el momento en el que la pista se fuera secando y los primeros osados entraran para cambiar de nuevo a intermedios. Button volvió a entrar pronto, lo que dejó al Checo segundo y a Fernando cuarto, tras adelantar por fuera a su amigo Mark Webber, sin prisas ambos por entrar al 'pit lane', en otro acierto de Ferrari y Sauber.
Ocurrió en la vuelta 15, en la que entraron tanto Hamilton como Fernando a la vez. El inglés tuvo una extraña parada y problemas para salir de forma limpia, al llegar rivales por el pit lane, momento que aprovechó Fernando para superarle en esa maniobra y colocarse segundo. Mientras Button chocaba con Karthikeyan y decía adiós a cualquier opción, la jugada salió aún más redonda para el español ya que su primera vuelta con intermedios fue muy superior a la última de Pérez con extremos y cuando el mexicano regresó, Fernando era líder ya de la carrera.
En apenas 16 vueltas, de octavo, Fernando había pasado a liderar un gran premio de forma limpia y hábil, sin tener el mejor coche, pero aprovechando las armas que a veces te da la F1. A partir de ahí, se dedicó a ganar la carrera imponiendo un ritmo soberbio que nadie pudo seguir, distanciando vuelta a vuelta a Checo Pérez y a Lewis Hamilton, y asegurándose, si luego venían mal dadas, al menos una plaza en el podio.
A golpe de vuelta rápida llegó a distanciar al de Sauber en 7.7 segundos y al inglés en 14 en la vuelta 31, mientras que los dos Red Bull se las veían y se las deseaban para buscar situación de podio, algo que no lograron finalmente. Sin embargo a partir de ese punto el Sauber y esa especial cualidad que tiene el Checo para cuidar neumáticos, empezaron a dar la vuelta a la tortilla y la ventaja comenzó a decrecer en cabeza.
En el giro 38 estaba apenas a 3,2 segundos de Fernando, a 2,3 en la 39 y a 1,3 en la 40. Con la amenaza de una nueva lluvia ¿quién se arriesgaba a entrar con la pista para neumáticos lisos? Fernando no esperó más, al igual que Hamilton, y entró a montar gomas lisas en ese giro 40 mientras Pérez, con un ritmo y un pilotaje sensaciona, aguantaba un giro más. Mal movimiento, porque sus neumáticos no tenían más vida mientras que Fernando aprovechó su primera vuelta con blandas para aumentar la ventaja a 7.1 segundos.
Un espejismo. No iba a ser fácil ganar. Checo tenía 15 vueltas por delante para atacar de nuevo a Alonso con un Sauber que estaba haciendo la mejor carrera de su historia. Y vaya si lo hizo, otra vez recortándole segundos al español sector tras sector, vuelta tras vuelta. En la 49 estaba pegado a la zaga del Ferrari, llamando al equipo para que le fichen de paso, y con un mensaje en la radio que le pedía calma.
No la tuvo, y en el guro 50 un error en la trazada le volvió a alejar 5.3 segundos de Fernando, que sufría otra vez demasiado con pista seca y condiciones normales tener un coche que no está entre los tres primeros de la tabla. Demasiado espacio para un bicampeón, ya que lo administró con tranquilidad entrando en meta victorioso. Una victoria increíble y sorprendente, como valoró luego el español, pero sensacional.

Fuente: marca.com

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